
Esperando la madrugada, el amanecer
Vestida con ese velo negro, segunda piel, tu preferido
Empapada en tu fresco olor, frutas maduras
Ya el cielo y el sol, estrellas en fuga
Voy perdida a paisajes conocidos
Lugares extraños donde no estás
Vuelo tras tus huellas para no estar contigo.
Entre sueños, preparando ...
... Entran sus miradas, sonrisas, formas, silencios, sabores, dibujos
Me entrego a millones de gemidos que dan vida a los recuerdos
Cada célula atenta a caricias, roces, susurros
Horas de entrega absoluta
Masticando esa aventura, llegan sus palabras lejanas
Diferentes, ajenas, condicionadas, pactadas.
Se esfumarán con la llegada de las nubes.
La lluvia, el viento borrarán cada vestigio de orgasmos reales.
Sólo percibo la renovación de mi esencia en este día.
Cansada, somnolienta y agradecida...